Hace más de siete años, en ALT1040 informábamos de una buena noticia: Europa rechazó las patentes de software por mayoría aplastante. El panorama parece haber cambiado en este tiempo, pues ahora el Parlamento Europeo ha aprobado el proyecto final para la unificación del registro de patentes, facilitando muchísimo el panorama para que las patentes de software tomen cuerpo, como señalan en El Diario.

Hasta ahora, cualquier patente registrada en un estado europeo sólo tenía vigencia en dicho estado, con la posibilidad de que también fuese reconocida en el resto de países mediante una solicitud individual a cada país, en un plazo de hasta seis meses. Con esta unificación, registrar una patente en un país europeo se convalidará automáticamente en el resto, salvo Italia y España de momento. Por tanto, habrá que crear un nuevo reglamento, y sabedores del gran poder que tiene Alemania en Europa, es de esperar que se acabe implantando su postura, que es totalmente partidaria de aprobar el uso de patentes de software.

¿Por qué suponen un grave peligro las patentes de software? En primer lugar, porque para llevarlas a cabo basta con una idea abstracta, sin la necesidad de que se vea reflejada en un producto desarrollado. Por ello son tan conocidos los ‘Trolls de Patentes’, empresas que se dedican exclusivamente a comprar empresas moribundas para hacerse con sus patentes, o a registrar otras nuevas para después cobrar los royalties por su uso en otras empresas. Un absoluto entorpecimiento y encarecimiento del proceso creativo en muchos casos.

En segundo lugar, porque echa por tierra gran parte de los recursos de los desarrolladores de software. Empezando por un tiempo que es valioso, y que habrán de dedicar a revisar si usan ideas patentadas. Acabando incluso por el dinero a desembolsar en servicios jurídicos que en primera instancia se aseguren por completo de que sus nuevos proyectos no infringen patentes, y posteriormente de que se encarguen de los litigios que seguro aparecerán de acabar aprobándose esta normativa.

Las consecuencias inmediatas serán terribles: el progreso de la tecnología será mucho más lento, y los nuevos productos más caros, pues tendrán que cargar los costes de los royalties a los precios de venta al público. ¿Los grandes beneficiados? Las ‘Trolls de patentes’, las grandes corporaciones que tienen registradas a su nombre un buen número de ellas -o podrán registrarlas rápidamente-, y los abogados que ven un nuevo y jugoso nicho de mercado en este nuevo escenario injusto que imposibilitará el surgimiento de pequeñas empresas. Un claro ejemplo, el de la pequeña NT-K contra la gigantesca Apple, cuyo resultado ahora podría ser bien diferente.

Ya dijo Linus Torvalds que las patentes de software no tienen sentido. Buen día para abogados y grandes empresas. Mal día para creativos, desarrolladores, freelance, y emprendedores. Y desde luego, para los amantes de la tecnología, que vemos en esta medida un claro freno a la innovación y a la libre iniciativa que acabaremos pagando.

Publicado en ALT1040 por Javier Lacort