Obtener el registro de  una marca implica considerar dos aspectos fundamentales a efecto de evitar la negativa del registro por parte de la autoridad, como son;  el aspecto legal y el aspecto de la competencia en el mercado del servicio o producto que se pretende  distinguir con el registro de la marca en cuestión.

El aspecto legal consiste en los supuestos de ley que nos indican lo que puede ser registrado como una marca y lo que no puede ser registrado. Algunos de los más comunes impedimentos legales para el registro de una marca con los que se encuentran los registrantes, es el que la marca sea descriptiva del servicio o producto a proteger incluso en calidad o cantidad, por ejemplo, llantas eternas, no sería viable para su registro en el caso de ser una marca para llantas, como tampoco contadores asociados, para l servicio de contabilidad. Esto es así con la finalidad de evitar la monopolización del lenguaje.

Tampoco está permitido por la ley relativa registrar marcas con palabras altisonantes o que hagan alusión a productos o servicios  prohibidos en comercio o ilegales.

En el caso de incurrir en alguno de los supuestos anteriores la autoridad se pronunciara impedida legalmente para conceder el registro de la marca.

El aspecto de la competencia, para lo cual hay que tomar en cuenta evitar el usar una marca parecida en grado de confusión a otra ya existente en el mercado para proteger el mismo producto o servicio, en cuyo caso no podrá concederse el registro de marca por la autoridad responsable, atendiendo la prioridad de uso, ya que el que es primero en tiempo es primero en derecho.

Dado el caso de que exista un marca semejante en proceso de registro o bien registrada, la autoridad se pronunciara impedida para conceder el registro de la marca por una anterioridad o anterioridades a la marca que se pretende registrar.

Los anteriores son solo algunos ejemplos, sin embargo nos pueden dar una idea de la relevancia de considerar la viabilidad del registro de la marca que usamos, por lo tanto recomendamos considerar minuciosamente si la marca a la que se le invierten esfuerzo y recursos para distinguir nuestro producto o servicio, es suficientemente distintiva y no compite con otra sin que lo sepamos.

Publicada por Ius Abogados de Víctor Arroyo.